6 Cosas que Deberías Saber Antes de Comprar Body Armor

Comprar body armor puede resultar sencillo… pero siempre hay trucos y consejos que pueden hacer la experiencia mucho más fácil. Aquí te dejamos 6 cosas a tener en cuenta que podrían servirte de ayuda antes de comprar body armor.

Lava tu chaleco antibalas. 

Aunque pueda no parecer importante, hay que lavar la funda del chaleco antibalas. Esta es, la tela que recubre las distintas placas internas. Si la funda está limpia, la suciedad no daña el tejido. Esto mantiene la durabilidad de los paneles y de la tela, ya que como cualquier tejido, son sensibles a la suciedad.

Si la fundaestá limpia y bien cuidada, tu chaleco antibalas te durará el tiempo previsto: entre cinco y diez años.

Compra una funda de repuesto

Esta recomendación tiene mucho que ver con la anterior. Mientras una funda se lava, es buena idea adquirir una de repuesto, para que puedas usar el chaleco antibalas siempre, sin importar que una funda se esté lavando. Además, si un tejido se debilita o daña, tendrás una funda de repuesto.

Los chalecos antibalas no son eternos.

Un chaleco antibalas tiene una duración, que, aunque bastante longeva, no es para siempre. Después de un tiempo o de cierta actividad han de ser remplazados, pues ya no ofrecen la misma seguridad que en un inicio. 

Por ejemplo, cada vez que un chaleco antibalas recibe un disparo, golpe o proyectil se debilita levemente. De acuerdo con Elite-Armor, se puede usar un mismo chaleco antibalas hasta que haya sido disparado cinco veces. Entonces, su capacidad defensivase reduce y el chaleco ha de ser reemplazado.

También, como se ha mencionado anteriormente, los chalecos tienen fecha de caducidad. Dependiendo de las fibras, marcas o tejidos durará un tiempo diferente. Sin embargo, su fecha de vencimiento suele ser entre 5 y 10 años como norma general.

Mira que normativa se aplica al chaleco

Todos los chalecos antibalas han de cumplir con una normativa que certifique que los chalecos son aptos para proteger y estan científicamente probados. Es decir, esta normativa recoge una serie de características que los chalecos antibalas tienen que cumplir para poder salir a la venta. Sin embargo, hay diferentes tipos de normativas. 

Como indica H50 Tactical, la(normativa más actual es la NIJ (0101.06), la cual somete a los paneles y placas balísticas a unas pruebas más duras. Esto hace  que los productos que cumplen esta normativa sean más seguros que otros certificados con la NIJ (0101.05) o NIJ (0101.04), normativas más antiguas. Muchas personas se ven tentadas de adquierir chalecos antibalas con normativas más antiguas, ya que el precio es más barato. Sin embargo, este hecho hace que los chalecos antibalas sean menos seguros que aquellos que cumplen con la normativa más reciente. 

La comodidad no siempre es una opción

Aunque la comodidad, elasticidad y mobilidad de los chalecos antibalas ha mejorado bastante respecto a los últimos años, no son exactamente unas piezas de vestir muy cómodas o ligeras. Si principal función es proteger. Por eso, aunque sean flexibles y ajustables, han de mantener una cierta rigidez y peso. 

Además, peso y comodidad van de la mano. Mientras que los chalecos de los agentes de policía son bastante ligeros, los del ejército son mucho más pesados, pues han de ser más resistentes a armas más peligrosas.

¿Quieres ocultar tu chaleco?

Antes de comprar tu chaleco antibalas, deberías decidir si quieres que esté a la vista o no. Comprar un chaleco de menos protección (están catalogados como nivel II y nivel II-A) puede ser la solución. Estos chalecos se ocultan fácilmente bajo una camiseta ancha o gruesa, o incluso una camiseta fina. 

Otro tipo de chaleco que puede ocultarse son los de nivel III-A. Aunque para ocultar esta vestimenta se necesita una chaqueta gruesa o un jersey amplio.

Estos chalecos ocultables son de color blanco. De esta forma se confunden con una camiseta interior, convirtíendose en una prenda más.